Tres misiones distintas que investigan la Luna detectaron suelo húmedo en su superficie. Las imágenes de las tres naves espaciales -la india Chandrayaan-1, la estadounidense Deep Impact y el satélite europeo Cassini- muestran que películas muy finas de H2O cubren las partículas que forman el suelo lunar.
De todos modos y de cara a la posibilidad de que astronautas se instalen en la Luna, los científicos aclararon que se trata de cantidades muy pequeñas de agua. "Si tienes un metro cúbico de suelo lunar, podrías exprimirlo hasta obtener un litro de agua", explicó el investigador estadounidense Larry Taylor.
Quizás los astronautas que se decidan a instalarse un tiempo en la superficie lunar deban resignar una buena ducha...
El entusiasmo del hallazgo se extendió por la comunidad científica: "Si obtienes un litro o más, es fácil dividirlo en hidrógeno y oxígeno y así obtienes combustible para un cohete", siguió el profesor Taylor.
Aunque las misiones Apollo habían recogido muestras de roca y de suelo con un poco de humedad, en aquel momento los científicos no pudieron determinar si esa agua era producto de la Tierra o de la Luna.
Los científicos sospechan que el agua es producto de la interacción del suelo lunar con vientos solares, las rápidas corrientes de partículas que constantemente salen del Sol.
La noticia se suma a los nuevos hallazgos en Marte, donde hay más hielo del que se creía hasta ahora: la sonda Mars Reconnaissance Orbiter descubrió que en cráteres de meteoritos entre el polo norte y el ecuador marciano podría haber bajo su superficie agua que es en un 99% pura.
AGUA EN LA LUNA
restauracion de bandera de juramento de independencia
Emocionada, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet develó ayer en el Salón La Idea de Libertad del Museo Histórico Nacional, la Bandera de la Independencia de Chile, dando por finalizado un proceso de más de un año de restauración. “Estamos frente a un momento histórico, uno de los hitos más relevantes de estas celebraciones del Bicentenario que comienza”, afirmó.
Destacó el arduo proceso de restauración de este símbolo patrio, y agradeció al equipo a cargo de este trabajo, y al Museo Histórico Nacional, en su rol de custodio de la bandera, “porque permitieron recuperar un emblema tan entrañable, testigo de un momento fundacional de nuestra Patria”.
“Ad portas al Bicentenario, estos símbolos nos anuncian la llegada de las Fiestas Patrias, que esta vez son Fiestas Patrias muy particulares porque van a marcar el comienzo del año del Bicentenario. Es muy importante que levantemos la mirada para visualizar el futuro de un mejor Chile para todos”, finalizó.
Acompañaron a la Presidenta Bachelet, el Ministro del Interior y Presidente de la Comisión Bicentenario, Edmundo Perez Yoma; la Ministra Presidenta del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y Vicepresidenta de la Comisión Bicentenario, Paulina Urrutia; el Ministro subrrogante de Educación, Crisián Martínez; el Presidente del Senado, Jovino Novoa; el Presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Álvarez; el senador Guido Guirardi; el Alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett; la Directora de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Dibam, Nivia Palma; el Secretario Ejecutivo de la Comisión Bicentenario, Javier Luis Egaña; la Directora del Museo Histórico Nacional, Barbara de Vos; el Productor del Área Cultura de TVN, Augusto Góngora y el equipo de restauradores, entre otros.
Para llevar a cabo la restauración de este símbolo patrió se trabajó muy estrechamente con el Museo Histórico Nacional, custodio de la Bandera, que se encargó de velar por el proceso tanto desde el punto de vista técnico como de los aspectos históricos.
En este sentido, la Directora del Museo Histórico Nacional, Barbara de Vos señaló que “la restauración de la Bandera de la Independencia significa recuperar una de las piezas patrimoniales más importantes que resguarda Chile. Sin duda, representa un aporte para todos los chilenos, que van a poder conocerla y/o volverla a ver. Sobre todo para los niños y jóvenes, pues encarna los valores de libertad y búsqueda de la justicia e igualdad de los ciudadanos ante la ley, aspectos que normalmente se valoran sólo una vez que se han perdido o que han estado en riesgo. Su exhibición, es el regalo que el Museo Histórico Nacional hace a los chilenos en su Bicentenario”.
En el marco de la celebración de los 200 años de la Independencia, el Secretario Ejecutivo de la Comisión Bicentenario, Javier Luis Egaña, destacó que “este delicado procedimiento de puesta en valor es una oportunidad, además, para hablar de nuestra historia a través de la bandera, de la importancia de la conservación de nuestro patrimonio y del poder de nuestros símbolos”.
Proceso de restauración
En octubre del 2008, la Presidenta de la República Michelle Bachelet no titubeó en ordenar dar inicio a la restauración de la Bandera de la Independencia de Chile, otorgándole el carácter de proyecto Bicentenario. Se trata de un objeto único, de un valor incalculable, testigo de un momento fundacional para nuestra Patria, por lo tanto no podía ser sino deber del Estado procurar conservarlo. En el marco del Bicentenario de Chile, una celebración que conmemora precisamente nuestro proceso de Independencia, este hito cobra aún más relevancia. (Se adjunta documento con antecedentes de la bandera)
El Museo Histórico Nacional, en su rol de custodio, y la Comisión Bicentenario, cumplieron con el objetivo de rescatar nuestro patrimonio y preservar nuestra identidad, y le devolvieron a este valioso objeto textil-histórico su estructura material y su dignidad, para así perpetuar su vida a lo largo de la historia, para el conocimiento y valoración de las futuras generaciones.
Entender la historia, tanto social como material que posee este símbolo patrio, nos permite como comunidad reconocer y evaluar una parte de nuestro pasado, cuyos significados se redefinen una y otra vez a lo largo de los años, lo que finalmente da forma a nuestra historia e identidad.
Al momento que las restauradoras Catalina Rivera y Francisca Campos recibieron la bandera, ésta presentaba serios daños tales como rasgaduras, pérdida de urdimbre, suciedad superficial, faltantes de material, decoloramiento, y un deterioro tal que se hacía imposible incluso la más mínima manipulación.
En términos de conservación, la bandera exigía un alto grado de dificultad. Sin embargo las restauradoras lograron restituir formalmente sus elementos para su corecta apreciación estética, estabilizando el material que se encontraba deteriorado.
Las principales áreas de trabajo en el marco del trabajo de restauración de la bandera fueron las siguientes:
Documentación: Recopilación de información del ámbito histórico, estético, matérico-técnico y de conservación de la bandera, que permitió el desarrollo de un trabajo a nivel integral de las piezas. También incluyó la documentación visual acuciosa de la bandera antes de realizar algún tipo de intervención.
Conservación: Acciones tendientes a eliminar o neutralizar aquellos factores que producían o podían producir daño futuro al objeto, como por ejemplo, reparaciones inadecuadas, así como generar las condiciones idóneas de preservación, materializadas en una adecuada vitrina de exposición.
Restauración: Restitución formal de los elementos que componen la obra para su correcta apreciación estética. Dicha restauración se llevó a cabo utilizando materiales adecuados para la conservación textil, así como desarrollando procedimientos de restauración actualizados y pertinentes al material a tratar. La restauración tomó en cuenta tanto la dimensión estética de la bandera, como su dimensión de documento histórico.
Documental y Libro
El equipo del programa "La Cultura Entretenida" de TVN asumió el desafío de la realización de un documental que contará la historia de la Bandera y el proceso completo de restauración que duró más de un año. Este trabajo se estrenará por TVN el sábado 19 de septiembre, a las 22.00 hrs., en el programa “Realizadores Chilenos”.
Dan Brown vende en un día más de un millón de copias de 'El símbolo perdido'
NUEVA YORK
El popular escritor estadounidense Dan Brown ha vendido en tan solo un día más de un millón de copias de su esperada novela, El símbolo perdido, en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, los primeros países en los que salía a la venta, según ha informado hoy la editorial Doubleday.
"Se están produciendo ventas históricas y que rompen los récords anteriores en Estados Unidos", ha asegurado en un comunicado la editorial que ayer sacó a la venta la continuación de Ángeles y Demonios y El Código Da Vinci.
La nueva novela de Brown ya había marcado récords antes de su publicación, debido al elevado número de pedidos anticipados que se han realizado a través de internet.
600.000 copias más
Antes de salir a la venta, El símbolo perdido ocupó durante semanas el puesto más alto de las listas de ventas de Amazon, la primera tienda por internet, y de Barnes & Noble, la mayor cadena de librerías del mundo.
La primera edición de la novela cuenta con cinco millones de ejemplares en EEUU, pero la editorial ya ha mandado a imprenta 600.000 copias más del libro.
Masonería en Washington
La nueva obra de Brown se centra en la historia de la masonería y en su presencia en Washington. Las nuevas aventuras de Robert Langdon, el conocido profesor de simbología de la Universidad de Harvard, transcurren en doce horas y tan solo en la capital de Estados Unidos.
El éxito de Brown solo puede compararse a las aventuras del joven mago Harry Potter, de la británica J.K. Rowling, unas novelas destinadas al público juvenil, cuya última entrega vendió 8,3 millones de ejemplares en EEUU en en el primer día que estuvo a la venta en el 2007.
MALAS NOTICIAS PARA ROBOTECH
Sonaba demasiado bueno para ser verdad. El proyecto pintaba tan bonito, que obviamente algo tenía que suceder. Y sucedió. Sucedió para mala suerte de todos los que esperábamos una película de tintes épicos. Y es que Warner Bros decidió descartar el borrador del guión de Lawrence Kasdan para la adaptación de la clásica serie animada Robotech. The Hollywood Reporter informa que Kasdan – responsable de los guiones de Los Cazadores del Arca Perdída y El Imperio Contraataca – será reemplazado por, prepárense, los guionistas de la asquerosa serie, que odio con todo mi maléfico ser, Smallville.
De este modo, Alfred Gough y Miles Millar reescribirán el guión con toda la experiencia ganada en cintas mundialmente aclamadas, de la talla de The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor, Herbie Fully Loaded, Made Men, Showtime y las películas de Shanghai Noon & Knights. De acuerdo a la información, los guionistas habrían sido contratados por el estudio con la esperanza de “traer acción y credibilidad geek a la mesa”.
Permítanme golpear la mesa y dejar claro que la película ha perdido toda confianza con dicho dueto. Una verdadera lata. Ninguna de sus películas son un buen precedente, menos la mencionada serie de televisión que fue de mal en peor. Les recuerdo que Robotech abordaba el descubrimiento de una nave especial en una isla del pacífico sur en plena guerra civil planetaria. El cese de las hostilidades humanas frente a una amenaza exterior, permite el desarrollo de la tecnología (y la reconstrucción de la nave llamada SDF-1) que atrae la mirada de una raza extraterrestre, conocida como Los Zentraedi, que quieren recuperar la nave perdida a toda costa.
UN DIA EN EL GYM PASANDOLA SUPER CON ESTA BUENA COMPAÑIA
EL BLOG CRECE EN INFO Y GANAS DE APORTAR MAS LLEGANDO AL 2010 CON MAS GANAS QUE NUNCA Y FELIZ DE ESTAR ACA EN LA PLAYA. YA SE VAN LOS DIAS FEOS Y COMIENZA A LLEGAR ESE ESPIRITU DE RENACIMIENTO EN CADA SER HUMANO QUE PROVIENE DE SU CONEXION CON EL MUNDO INTERNO Y REFLEXIONES QUIZAS DE ALGO MAS. LO DEMAS ES SOLO HISTORIA Y RECUERDOS.
40 AÑOS DE INTERNET
40 años de internet
El 2 de septiembre de 1969 -es decir, hace unos 40 años-, el profesor Leonard Kleinrock fue capaz de conectar dos ordenadores en red y hacer transferencia de ficheros entre estas terminales. 40 años más tarde, el descubrimiento de Kleinrock ha permitido que, por ejemplo, puedas estar leyendo este weblog.

La iniciativa de Kleinrock fue la precursora de que luego, unos meses más tarde, se desarrollara lo que conocemos como Arpanet. Básicamente, el Departamento de Defensa estadounidense estuvo interesado en los avances tecnológicos de Kleinrock y, basándose en ellos, pudieron crear una red con intenciones militares como medio de información para las diferentes oficinas estatales.
El primer nodo de esta red estuvo localizado en la Universidad de California, en los Ángeles y desde allí se controló en un principio a la red de redes hasta que se adoptara el protocolo TCP/IP. El Interface Message Processor fue uno de los sistemas informáticos -que ves en la imagen del costado- encargados de poder interconectar esta red de ordenadores.
Para el 1989, Tim Berners-Lee creó el lenguaje HTML. Este lenguaje es el que en la actualidad reina en internet. Con el es posible hacer que millones de documentos tengan acceso a través de la red, que sea posible su lectura y que facilite la imagen que tengan los documentos -páginas web- en internet. Por ello, Berners-Lee actualmente se anota el apodo de “el Padre de Internet”.
Ya en el 3 de enero del 2006, internet alcanzaba la friolera suma de mil cien millones de usuarios. En la misma fecha, se prevía que a un plazo de 10 años más, la red de redes alcanzara los dos mil millones de usuarios.
En la actualidad, Internet se ha convertido en uno de los medios más utilizados del mundo. Seguramente ni Leonard Kleinrock presumió que su invención de conectar dos computadores en red traería estas consecuencias que actualmente son uno de los pilares de comunicación más importantes de este siglo, pero ¿llegará otro medio de comunicación mejor?

Allá por 1987, al magnífico compositor Alan Silvestri aún le faltaba por demostrar su talento en producciones de cierto caché, ajenas a su participación en la exitosa saga “Regreso al Futuro”. No olvidemos que por aquella época, todavía podíamos ver su nombre en filmes de dudosa calidad y trascendencia, tales como “Días Rebeldes”, “El Vuelo del Navegante” o la sonrojante “Delta Force”. En este contexto, Silvestri tuvo la fortuna de enrolarse en dicho año en un proyecto que no sólo catapultó definitivamente su carrera, sino que probablemente figura en su curriculum como una de las partituras más complejas escritas por el newyorkino.
”Predator”, filme a caballo entre la acción militar, el terror y la ciencia ficción, dirigido por el casi siempre correcto John McTiernan a la mayor gloria de Mr. Arnold Schwarzennegger, narra el enfrentamiento en plena selva colombiana de un grupo de soldados de élite yanquis que, tras completar satisfactoriamente una misión contra la guerrilla, deberán de enfrentarse contra un enemigo infinitamente más poderoso e inquietante: una criatura alienígena recién llegada a la Tierra, que irá eliminando, en su calidad de auténtico depredador interplanetario, a los miembros del equipo como si de trofeos de caza se tratase.
Relegada durante mucho tiempo a varios bootlegs de más que honrosa calidad sonora, la partitura original de este ”Depredador” nos confirma no sólo las dotes para el sinfonismo explosivo marca de la casa silvestriana, sino que igualmente constituye una brillante muestra de asimilación narrativa y de sincronía visual, por parte de un autor que acabó por convencer a muchos aficionados con esta obra.
La indudable dificultad del trabajo radica principalmente en dos aspectos estructurales de la composición, de los que Silvestri sale más que airoso: en primer lugar, y como película de acción que no deja de ser, el autor potencia con su música el carácter marcial y temerario de aquél grupo de rudos militares, acudiendo a uno de los temas centrales más célebres de su filmografía, el vigoroso “Main Title”, oscura marcha entregada a la percusión y a los metales, así como salpicada de aquellos ritmos electrónicos incisivos que sirven de base a la frase principal.
Pero ya en los agrestes acordes de dicho tema, Silvestri comienza a sugerir la segunda vía por la que transitará necesariamente su score: la de las sonoridades inquietantes, angustiosas, con las que trata así de equilibrar musicalmente el suspense que invade la cinta tras la aparición de la criatura alienígena (presentada ya al espectador por un violento staccato y posterior devaneo a cuerdas, justo al comienzo del mencionado “Main Title”). Es en este segundo bloque temático, en donde mejor apreciamos la intachable labor de Alan a la hora de dotar al filme de una atmósfera sonora premonitoria, de indudable hostilidad, utilizando distintos -y numerosos- motivos musicales tan breves como eficientes. Por ello, buena parte de los 70 minutos de partitura transitan por los poco agradecidos senderos de la música de corte ambiental, semioculta muchas veces entre los diálogos, en aras de potenciar el terror por lo desconocido. Estilo un tanto ingrato del que Silvestri extrae, como veremos, momentos de notable inspiración.
De esto modo, el autor aplica furiosos ostinatos -a modo de subtemas de persecución-, en cortes como “Payback Time”, “Billy Stands Alone” o el arranque del “Predator´s Big Finísh”, fragmentos todos ellos de ritmos martilleantes y que ejemplifican plenamente la impronta sinfónica del newyorkino. Para uno de los highlights del álbum, el “Jungle Trek”, Alan nos conduce con singular dinamismo por las correrías selváticas de los soldados, utilizando una agradecida percusión electrónica que se verá súbitamente interrumpida por una breve acotación a la marcha central.
Igualmente, la figura del alienígena tiene su plasmación en un motivo entregado a los acordes sostenidos a las cuerdas, claro recurso que apela al tenebrismo y la evocación de la amenaza extraterrestre (“Building a Trap”, “The Waiting”); frase que, dicho sea de paso, sería re-utilizada junto al tema principal, para la secuela del filme estrenada en 1990. En el instante en que Depredador y humano se ven las caras en un combate a cara de perro (“Hand To Hand Combat”), el compositor se abraza ya sin tapujos a la fuerza de los metales y la percusión, enfatizando única y exclusivamente la acción, toda vez que el alienígena ya no es un ente invisible o desconocido para el personaje de Schwarzenegger.
El único instante en que Silvestri se permite acercarse siquiera levemente a lo melódico, relajando el tono abrupto del score, es en el motivo asociado al homenaje de los miembros del equipo que poco a poco van cayendo en las garras del Depredador. Una especie de tema patriótico de rendición a los “caídos”, que tiene su mejor expresión en el solo de trompeta y violines del corte “He´s My Friend”.
Visto lo visto, es obvio que en modo alguno nos hallamos aquí ante una de esas típicas partituras silvestrianas entregadas a la melodía y a la floritura sinfónica, sino que muy por el contrario, el autor asume perfectamente que su música debe servir únicamente como el justo soporte que contextualice ese terror ante lo desconocido (algo similar a lo que haría tres años después en su “Abyss”) y, ante todo, predisponga la tensión del espectador ante los numerosos momentos de suspense que pueblan el largometraje. En este sentido, el compositor acierta de lleno con una obra francamente trabajada que, pese a su marcado carácter incidental, esconde en sus entresijos una importante labor de planificación y sincronía, que no dudo que a Mr. Silvestri le sirvió muy mucho como experiencia para encargos posteriores.






